Rubén Hernández Valle
Las próximas elecciones en Costa Rica
1. Costa Rica vivió un régimen bipartidista desde l949 hasta el 2006. En ese año apareció un tercer partido, abreviado como PAC, el cual estuvo a punto de ganar las elecciones tanto del 2006 como las del 2010. Finalmente, ganó las del 2014 y repitió en el 2018.
El PAC hizo dos malos gobiernos y la corrupción de la cual se acusaba a los gobiernos anteriores, se profundizó en sus dos períodos. Por tanto, en los comicios electorales del 2022 el electorado estaba cansado de la clase política vigente en ese momento y decidió votar, en segunda ronda, por un outsider.
El candidato vencedor, Rodrigo Chaves, recién estaba repatriado, pues había trabajado 30 años con el Banco Mundial, especialmente en el continente asiático. A pesar de que fue expulsado de esa institución bancaria por una investigación y condena por acoso sexual contra varias funcionarias, resultó muy popular para un sector de la población, pues en plena campaña afirmó que “yo me compro la bronca”, es decir, que estaba dispuesto a enfrentarse a todas las corruptelas e incapacidad gubernativa que había vivido el país durante los dos anteriores períodos presidenciales.
Con una campaña política muy bien orquesta alrededor de este lema, el señor Chaves ganó las elecciones del 2022. Sin embargo, sólo obtuvo 10 diputados de los 57 que integran la Asamblea Legislativa.
Desde el inicio, empezó a tomar medidas arbitrarias, la mayoría de las cuales ha sido revocada por la Sala Constitucional, por ser abiertamente inconstitucionales y la Contraloría le detuvo un negociado para la construcción de una Ciudad Gobierno, cuya licitación sería adjudicada a dedo sin pasar por los controles normales de toda licitación pública en nuestro país.
También se peleó con la prensa mayoritaria, a la cual llamó “prensa canalla” y con el Ministerio Público por haber abierto un proceso contra él, uno de sus Vicepesidentes, su Ministro de Relaciones Exteriores y otros allegados suyos, por financiamiento ilícito de su campaña política.
Mientras tanto el país estaba paralizado, pues el gobierno, durante los períodos de sesiones extraordinarias en que tiene la iniciativa de la ley de manera exclusiva, nunca presentó un proyecto de ley de interés nacional. Por tanto, la seguridad interna se fue deteriorando aceleradamente y los homicidios empezaron a escalar a cifras comparables con las de los países más inseguros de América Latina.
El narcotráfico comenzó a consolidarse y dejamos de ser un país consumidor para convertirnos en un almacenador y distribuidor de droga hacia Estados Unidos y Europa. El gobierno, en vez de tomar medidas para detener su avance, por el contrario, tomó decisiones que lo favorecieron. Verbigracia, retiró las fuerzas antidrogas de las fronteras, muelles y aeropuertos; retiró la fuerza naval de las tres zonas por donde se sabe que ingresa la cocaína al país proveniente del Sur; tardó casi dos años en instalar escáneres en los puertos y trasladó la Escuela Naval a un sitio dentro del país en donde las prácticas marinas se hacen en una piscina.
La seguridad social, la política monetaria, la ocupación, la educación y los derechos sociales sufrieron retrocesos evidentes: todo el sistema ha ido colpsando, así que podríamos seguir enumerando los desaciertos del actual gobierno, pues ha sido realmente nefasto en todos los campos. El Presidente, por su parte, ha sido acusado penalmente de concusión y su fuero de improcedibilidad penal no pudo ser levantado por la Asamblea Legislativa porque un partido de origen evangélico se le plegó a cambio de un decreto ejecutivo, abiertamente inconstitucional e ilegal, para eliminar el aborto terapéutico.
Ahora, hay un nuevo procedimiento tendente al mismo objetivo, pues el Tribunal Supremo de Elecciones tramita quince denuncias contra él por beligerancia política. Es decir, el Presidente a pesar de tener prohibición constitucional para participar en los procesos electorales, lo ha hecho reiteradamente a lo largo de su mandato.
También la causa penal por financiamiento ilícito de su campaña electoral espera turno ante la Corte Suprema de Justicia para que la solicitud de levantamiento de su fuero sea enviada a la Asamblea Legislativa, lo cual podría ocurrir en cualquier momento.
Existen, además, más de 70 causas penales abiertas contra él, por abuso de autoridad y corrupción.
Sin embargo, a pesar de todo ello, el Presidente es un líder nato y posee una gran elocuencia, lo que lo ha llevado a conquistar a parte importante del pueblo. En los sondeos de opinión obtiene alrededor del 50% de apoyo popular, lo cual es inusual para un Presidente que literalmente no ha hecho nada por el país. En cambio, su gobierno tiene un 62% de rechazo.
2. El Presidente consiguió un partido taxi y lanzó a una ex Ministra suya como candidata a la Presidencia. A pesar de que ella ha demostrado que no está ni de lejos preparada para ejercer la primera Magistratura del Estado, sin embargo, ocupa el primer lugar en los sondeos de opinión con un 28% de intención de voto. El segundo lugar, el candidato del PLN, alcanza el 13% del favor de los encuestados y la intención de voto restante se divide entre 18 partidos y sobre todo, entre los indecisos, que representan el 45% del electorado.
Para ganar en la primera ronda se requiere, al menos, un 40% de los votos válidamente emitidos. Caso de que ningún candidato obtenga ese porcentaje, los dos primeros deben ir a una segunda ronda dos meses después.
En las condiciones actuales, pareciera que habrá segunda ronda, pues la impresión que tienen los analistas políticos es que al menos el 40% de los indecisos no votará por el partido de gobierno, pues la mayoría del pueblo es opositora a la labor del Presidente. Por tanto, la bola está en el aire acerca de cuál candidato obtendrá el segundo puesto en la primera ronda y, por tanto, enfrentará a la candidata oficialista en la segunda vuelta.
Es muy posible que el candidato anti gobierno venza en segunda ronda, pues, aunque el apoyo a Chaves como Presidente es muy consistente (alrededor del 50%), como es bien sabido, ni el liderazgo ni el carisma son transmisibles. Por tanto, se considera que los adeptos de la candidata oficial son los que ya tiene y, posiblemente, sólo logre aglutinar un porcentaje muy bajo entre los indecisos, lo que le impediría ganar en primera ronda. En la segunda, la tendría muy difícil pues posiblemente el grueso del electorado votaría no a favor de quien obtenga el segundo lugar en la primera vuelta, sino contra la candidata oficial. Es decir, sería un voto anti gobierno.
Paradójicamente, por ese mismo fenómeno ganó Chaves la vez pasada, pues en segunda ronda los electores no votaron por él, sino en contra de su candidato opositor.
El mes de enero será fundamental para saber que pasará el primero domingo de febrero en que se celebrarán las elecciones. Los debates de la última semana serán decisivos y en ellos la candidata oficial tiene pocas opciones pues su campaña se centra en que continuará la obra de Chaves. Cuando tenga que explicar o siguiera enumerar esa obra, sobre todo en los tres temas más álgidos para el electorado: seguridad ciudadana, seguridad social y educación, se verá en serios aprietos y posiblemente terminará cayendo en contradicciones insalvables. Definitivamente, tendrá la campaña electoral cuesta arriba en la semana decisiva.
En conclusión: hay una polarización del electorado entre la candidata pro- Chaves que aparece como primera en las encuestas, pero lejos de alcanzar el 40% que se requiere para vencer en primera ronda y una oposición totalmente dividida en l9 partidos, de los cuales sólo hay 4 o 5 que tienen algún caudal electoral.
Los principales partidos son el partido oficial PSP, el PLN el más antiguo y el que más veces ha gobernado a lo largo de la II República; el PUSC, el segundo partido que más ha gobernado, pero no lo hace desde el 2002, el PAC que gobernó entre 2014 y 2022 , el PRN de extracción evangélica y acólito del gobierno en las votaciones para levantar el fuero al Presidente y el FA que es de extracción comunista y que, en esta legislatura, ha sido el partido más beligerante, por lo que posiblemente obtendrá un par de escaños parlamentarios adicionales. Los demás son totalmente intrascendentes, pues inclusive se encuentran dentro del margen de error de los sondeos presidenciales. Sin embargo, como ha ocurrido durante las tres últimas elecciones, el vencedor de las elecciones se consolidó en enero.
Dentro de estos últimos saldrá el candidato que enfrentará la oficialista en segunda ronda y que, posiblemente según los analistas políticos, se convertirá en nuestro próximo Presidente. Veremos que dicen las urnas el primero de febrero del 2026.
14 Gennaio 2026
